Contexto
Cuando el fútbol premia a los mejores, Pilsener los convierte en parte de su historia.
Cada año, la Gala El Pro reúne a lo más destacado del fútbol ecuatoriano para reconocer a los jugadores más sobresalientes de la temporada.
Como cerveza oficial del fútbol ecuatoriano y patrocinador principal del torneo, Pilsener decidió dar un paso más allá: crear un homenaje que conecte la pasión del hincha con la gloria del jugador.
Así nacieron las Latas El Pro Pilsener, una edición especial y personalizada que celebra a los ganadores de cada categoría —mejor portero, defensa, mediocentro, delantero, jugador joven y más—, inmortalizando su rostro en una pieza de colección que une diseño, emoción y orgullo nacional.
Objetivo
Diseñar una lata es fácil. Convertirla en un símbolo del mérito, no lo es.
El reto de Maktub consistió en traducir la esencia de la premiación en un objeto tangible, estético y con identidad Pilsener.
Cada año, una vez finalizadas las votaciones, comienza una carrera contrarreloj para diseñar, personalizar y producir cada lata con la imagen de los ganadores, manteniendo el nivel de detalle y calidad gráfica que caracteriza a la marca.
El objetivo era doble: honrar a los protagonistas del torneo y reforzar la presencia de Pilsener como la marca que acompaña, celebra y reconoce el talento ecuatoriano en su máximo nivel.
Resultado
Un reconocimiento que se bebe, se guarda y se recuerda.
El resultado fue una colección única: las Latas El Pro Pilsener se han convertido en un símbolo de orgullo para los futbolistas y en un objeto de deseo entre coleccionistas y fanáticos del fútbol ecuatoriano.
Cada diseño refleja la grandeza del jugador y el ADN de una marca que lleva décadas siendo parte de la historia del deporte nacional.
Durante la gala, los protagonistas reciben sus latas en un momento cargado de emoción, y algunas de ellas son posteriormente firmadas y sorteadas, generando conexión directa entre marca, ídolos y aficionados.
Un reconocimiento que se convirtió en tradición.
Un reconocimiento que se convirtió en tradición.
